X
Logo Minería
login

Inicie sesión aquí

LUIS F. MORÁN: UN GRAN MENTOR

Por: Lucio Ríos Quinteros, ingeniero de minas.[*]


En nuestra vida profesional se tienen diferentes mentores. Personas que nos han marcado en algunos momentos de la historia de nuestra vida y desarrollo profesional.

En mi caso, como un testimonio personal, he tenido varios mentores, pero quien tuvo un gran impacto y trascendencia en mi experiencia minera, es sin duda Luis F. Morán Gandarillas, a quien conocí en el verano de 1975 cuando realizaba mis últimas practicas preprofesionales en la empresa Marcona Mining Company, en las minas de hierro del distrito de San Juan de Marcona, provincia de Nasca, departamento de Ica.

En ese momento Luis Morán era el superintendente general de Beneficio de todo el complejo de San Nicolás hasta el puerto de embarque, el único peruano que había llegado a ese puesto, él visitaba periódicamente la mina para verificar la fuente y calidad del mineral, que luego del proceso de minado y chancado era trasladado mediante una faja transportadora de 16 km. hasta el puerto de San Nicolás, donde se depositaban en grandes almacenes (stoks) para su procesamiento en la planta magnética, sinter, pellets y embarque final en el muelle de San Nicolás.

Me llamó la atención que siendo su responsabilidad las plantas de beneficio, visitaba la mina y verificaba in situ las condiciones del mineral. Este hecho fue para mí un gran aprendizaje, de no encasillarnos solo en nuestra área de responsabilidad, sino ver más allá, ver todo el proceso de la minería. Esto me sirvió bastante en mi visión y futuro profesional.

Al terminar mis prácticas el superintendente de Mina, Sr. Vick Wolker, me ofreció quedarme contratado como parte del staff de la empresa, pero decline porque me faltaba completar algunos cursos en la UNI en dicho semestre. Me reafirmó que cuando culmine mis estudios tendría mi puesto, pero el 25 de julio de 1975 el gobierno militar nacionalizó la empresa Marcona Mining Company, transformándose en empresa estatal como Hierro Perú.

El primer efecto fue que se suspendieron totalmente las ventas de mineral, por tanto las contrataciones de nuevo personal. Con esta noticia fui a trabajar a una mina subterránea del centro del país, hasta mediados de 1976 cuando recibí una llamada para retornar a Hierro Perú y tomar el puesto ofrecido. Fue así que regrese a Marcona con el cargo de asistente de Supervisor General Guardias.

A las dos semanas de trabajo, mi jefe de guardia salió de vacaciones y me indicaron que yo me haría cargo de la jefatura hasta su retorno, mi sorpresa fue que el primer día en esa función tuve un paro de trabajadores del área de acarreo, por reclamos diversos, que con la participación de Relaciones Industriales se levantó y luego todo fue normal, pero a mí me quedó una sensación de un mal comienzo. Entonces le pregunté a mi jefe que pude haber hecho mejor y su respuesta fue: te han hecho tu bautizo, has pagado tu derecho de piso.

Su respuesta no me dejó convencido. Hasta que una mañana observé que un automóvil Ford Fairlane de color celeste se estacionaba en el mirador de la mina 5, ese automóvil muy característico, era del gerente de Operaciones de Hierro Perú y ese era Luis Morán. Me acerque a darle encuentro, lo saludé “buenos días ingeniero”, su respuesta fue, no me llames ingeniero, solo llámame por mi nombre: “Lucho”, ese gesto me dio más confianza y le pregunté si se había enterado del paro en mi guardia, me dijo que si. Le pregunté que podría haber hecho mejor para evitar el paro, y me dijo: “cuando asumas un nuevo cargo debes conocer a tu gente. Por ejemplo, en tu guardia tienes a dos dirigentes del Sindicato de Trabajadores, ellos son bien complicados, pero no imposibles de tratar, acércate y busca una buena relación con ellos y tu personal”.

Efectivamente, este consejo fue vital para mí, para entender la importancia del valor de la gente en el desempeño del trabajo, que me dio una gran visión para mi futuro profesional.

A inicios de 1981 regresó Luis Morán a Hierro Perú como gerente general (se había ido a Venezuela por un par de años). Coincidentemente yo estaba renunciando a mi cargo de jefe de Guardia en Hierro Perú, para irme a Southern Perú, Cuajone como ingeniero de Planeamiento Mina a Largo Plazo, me mandó llamar y me preguntó ¿por qué renunciaba?, le indique las razones y aceptó, y me dijo: “puedes irte y aprender cómo se trabaja en una empresa privada, pero regresaras”. Efectivamente, en marzo de 1982 me llamaron de Hierro Perú para ofrecerme el cargo de asistente de Superintendente Operaciones Mina, cuando me presenté a su oficina en Lima, me dio la bienvenida y me dijo: “es mejor ser cabeza de ratón, que cola de león”, que tendría una gran oportunidad de aplicar mi experiencia haciendo mi propio diseño de mina a cielo abierto y operación con la apertura de la mina 14 y las otras minas en operación. Este consejo me sirvió bastante en las diferentes empresas y cargos que he ocupado.

A fines de 1990 me fui a trabajar a la Empresa Minera Especial Tintaya, en la provincia de Espinar (Cusco), como gerente de Operaciones y, posteriormente, en junio de 1992 fui nombrado gerente general por el directorio presidido por Juan Assereto, y tenía la misión de optimizar las operaciones, hacerlas rentables y hacer el saneamiento contable y financiero de la empresa para su posterior privatización.

Para ello, el gobierno designó un comité de privatización (CEPRI Tintaya) integrado por Juan Assereto, Luis Morán y otros dos distinguidos profesionales. Nuevamente me reencontré con Luis, como ya nos conocíamos empezamos a trabajar muy coordinadamente y sintonizados con el directorio y las gerencias de la empresa. Creo que esa privatización fue exitosa, porque se empezó con una buena planificación, con gran calidad profesional, orden, transparencia y aprendiendo de la experiencia de otras privatizaciones anteriores.

Con Luis Morán “Lucho” mantenemos una fluida comunicación y siempre me está dando algún consejo o recomendación, por ello considero que ha sido y es un gran mentor para mí.

[*] Nota del Editor: el ingeniero Luis Morán cumplió 100 años el 2 de febrero del presente año.

Artículos relacionados

X

Ingrese sus datos aquí

X

Recuperar Contraseña

X

Recuperar Contraseña

Si tiene problemas para recuperar su contraseña contáctese con el Área de Servicio al Asociado al teléfono 313-4160 anexo 218 o al correo asociados@iimp.org.pe

X

Ha ocurrido un error al iniciar sesión

Si tiene problemas para recuperar su contraseña contáctese con el Área de Servicio al Asociado al teléfono 313-4160 anexo 218 o al correo asociados@iimp.org.pe

X

Ingrese sus datos y nos pondremos en
contacto para poder completar su compra

X

Ingrese sus datos y nos pondremos en
contacto para poder completar su compra